Misa Huertana
Después de la apertura a las diferentes culturas y tradiciones que supuso el Concilio Vaticano II respecto de la liturgia católica, las músicas locales se introdujeron en el desarrollo de las ceremonias religiosas en todo el orbe del catolicismo y también en la actual Región de Murcia (España), donde surgió una variedad de músicas para misa basadas en el folclore musical local.
la primera mención que encontramos acerca de una «misa huertana» aparece en 1971 en una sección del desaparecido diario Línea, escrita por el periodista, dibujante, panochista y escritor Baldomero Ferrer García (1923-1990), que firmaba como Baldo.
El escrito se titula: «¿Por qué no una misa huertana?»43, con una significativa «Dedicatoria y envío: Al cura Juan Hernández, bohemio de Dios». En dicha reseña, con su intencionada dedicatoria a dicho sacerdote, Baldo hace mención de la importancia de las innovaciones postconciliares de la época, nombra algunas de las misas con músicas de raíz autóctona que se estaban componiendo por aquellos años y, después de hacer un repaso al acervo histórico cultural murciano y a la impronta que ha dejado en su folclore, sugiere:
¿Por qué no utilizar todo el acervo costumbrista murciano para elevar el corazón a Dios, al igual que se utiliza durante nuestras fiestas para exaltar el amor a la tierra? ¿Es posible una misa huertana, de parrandas que fuesen salves, kiryes por malagueñas huertanas, «enredás» para cantar el gloria, y con muchachas que bailasen casta y entusiásticamente en aquellos momentos litúrgicos que se estimase apropiado? Incluso propone que tal misa se puede hacer durante la ofrenda de flores a la Virgen de la Fuensanta en las Fiestas de Primavera de Murcia capital, lo que, efectivamente, ocurrirá un tiempo más tarde.
La misa huertana de Ginés Torrano(1972)
En junio de 1972, el diario Línea recoge en un suelto de la sección musical, firmado por S. A. (Serafín Alonso), que «Ginés Torrano compone una “misa huertana”45», mencionándose la carrera «lírica operística y zarzuelera» del conocido tenor murciano. Luego se dice que la misa «está realizada en castellano y sobre el esquema posconciliar, pensada con armonización a dos voces y acompañamiento típico de rondallas (postizas, violín, bandurrias, guitarras, laúdes, etc.) que intervienen incluso en momentos de la Comunión».La misa se componía de las letras usuales de la misa católica adaptadas a temas folclóricos, como la Jota del Chipirrín48, de Cieza o del Tres, las Alegrías (conocidas como «de Ulea»), la Malagueña de Murcia, la Jota de Murcia y algún otro. Más información
Misa Huertana Peña el Salero
- Entrada (Malagueña de la Arboleja)
- Ten Piedad (Malagueña de Zeneta)
- Gloria (La Encarnación)
- 1ª Lectura (Murcianas)
- 2ª Lectura (Parrandas de Alhama)
- Aleluya (Murcianas)
- Ofertorio (Malagueña bolera campo de Cartagena)
- Santo (Jota de Yecla)
- Padre Nuestro (Canto a Murcia)
- Cordero de Dios (Fandanguillo de Yecla)
- Comunión (Malagueña de Alhama)
- Post Comunión (Toreras cartageneras)
- Despedida (Jota de Aljucer)
Galería de Misa Huertana